¿QUIÉN

CONTROLA

A QUIÉN?

Por Mau Morgó

Son inteligentes, pero están dormidos.
Trozos de metal con cerebro, sin lógica pero con un pensamiento continuo y movimientos deliberados.
Nos vigilan. Sus algoritmos cada vez son más precisos y capaces de leer y procesar nuestros comportamientos, pero son incapaces de reconocerse en un espejo.
Se precisa de un humano para leer, interpretar y programar ese “ser”, pero, ¿no es esa persona una simple prolongación de la tecnología y no viceversa?
Recordemos que gracias al ejército y a las inversiones en armamento y desarrollo militar, se crearon tecnologías e inventos que poco a poco se han banalizado y filtrado al uso civil: Internet, ordenadores, GPS, cámaras digitales, transporte aéreo, antibióticos, drones… 

¿Quién controla a quién? – O Productora Audiovisual

Si estas tecnologías estaban pensadas para ser utilizadas por soldados, con el único de fin controlar, vigilar y ejecutar desde la distancia disminuyendo así el impacto emocional sobre el soldado, ¿en qué posición estamos nosotros al usar esta tecnología? ¿En qué nos convertimos al interactuar con ella? ¿Quién controla a quién?