Story Sketch

Mans O – El tiempo que salta – O Productora Audiovisual

Este es un videoclip rodado para Mans O en Super 8 durante la primavera de 2014 en Mallorca.
El rodaje lo hice en la Sierra de la Tramuntana en Mallorca, una geografía especial, extrema, con un macizo montañoso que rompe abruptamente sobre el mar, creando una geografía mágica en algunos casos. Es una zona con una energía especial, cargada de historia, con algunos parajes  con muchísima personalidad. Hacía tiempo que quería plasmar algunos de ellos y aproveché este proyecto para hacerlo.
levo un tiempo usando una Canon AZ 518 que dispone de una óptica genial que ofrece con una nitidez destacable en una película tan pequeña.
El hecho de usar Super 8 en lugar de una cámara digital tiene parte de romanticismo analógico. Me gusta la sensación, aunque implica mayores limitaciones; lo disfruto de otra manera.  Me obliga a vigilar lo que ruedo con mayor atención y me da la sensación que es un trabajo artesanal. Tengo que vigilar la película que gasto y hay que limitarse por los costes que añade el revelado y telecinado. Tengo una sensación de inmediatez que no tengo con las digitales que he probado hasta ahora. El hecho de activar el disparador y que automáticamente dispare sin ningún retraso entre que aprieto y graba me parece fantástico.
Me permite un uso de la cámara como máquina de fotos con un disparador ultra rápido; una especie de mini Uzi que dispara fotos en lugar de balas. Tengo varios ejemplos de carretes de Super 8 disparados así, frame a frame, como una especie de stop-motion loco con cientos de imágenes. Algún día los publicaré.
El proyecto presentaba algunas complicaciones: no tenía música. Es decir, empecé a rodar sin que nadie me hubiera pedido un videoclip. No tenía presupuesto más que para película, revelado y telecinado y no tenía actores ni equipo.  ¡Lo que se dice un planazo en toda regla! Básicamente, tenía una cámara y película. Por suerte, en Mallorca conocía a Bibi Lacroix, producer, quién se ofreció a ayudarme con el rodaje, y contaba con Claire O’Keefe, que me hizo de estilista y consiguió algo de ropa. También un par de amigas y un chico que estaban por ahí se ofrecieron a hacerme de actores. Así que ya tenía el mínimo para empezar.
Con esas limitaciones no tenía mucha opción. El script lo idee un par de días antes de empezar a rodar, seleccionar los espacios dónde transcurriría la acción, hacer el plan de rodaje y demás.
Tenía tres personas que estaban dispuestas a hacerme de actores, una producer que me salvó y que no paraba de gritarme “¡¡¡Deja de rodar!!!” para evitar que se me acabara la película (gracias Bibi) y unos exteriores preciosos.
Tres personas dan para un triángulo amoroso, así que eso ideé. Una ‘persecución’, un desencuentro, un sueño premonitor, un re-encuentro y un final; que no se si me convence mucho por lo “feliz” pero que ¡es el que quedó!
Los espacios también son tres: el mar y las rocas o abajo, el pueblo o intermedio y la montaña o arriba. Y son en esos tres espacios en los que se desarrolla toda la acción.
La verdad es que el script original era un pelín distinto. Pero luego, con el rodaje hecho, montando las secuencias con alguna secuencia que no había podido rodar y demás, acabé organizándolo todo de otra forma, ¡para que tuviera al menos un sentido!
Volviendo al proyecto, tengo que aclarar que empecé la casa por el tejado. No tenía música ni artista que quisiera un videoclip cuando empecé a grabar.

Mans O
–El Tiempo Que Salta

Mans O – El tiempo que salta – O Productora Audiovisual
Mans O – El tiempo que salta – O Productora Audiovisual

Process:
Editiando & Dibujando

No se si es falta de experiencia o que me gusta liarme, pero el hecho de empezar a rodar sin música me obligó a trabajar más todavía ya que una vez rodado tenía que buscar ¡quién iba a querer ese vídeo como videoclip oficial!
Aún así, cuando empiezas, es mejor hacer lo que quieres que esperar a que alguien te lo pida. Así que me puse manos a la obra aún sin saber dónde iba a acabar con esto.
El videoclip se grabó dos partes. Toda la acción con los actores se rodó en dos días durante un fin de semana de primavera y luego, al cabo de un par de semanas, volví yo solo a grabar algunos planos recurso. Si bien el rodaje fue rápido, el proceso completo desde que grabas hasta que ves en pantalla lo que has rodado es lento, largo y arduo. Básicamente, por tener que mandar a revelar y telecinar super8, un proceso que toma un par de meses. Al contrario que con el 16mm, que se puede obtener bastante rápido ya que lo hacen en Barcelona, el Super8 hay que mandarlo a Holanda o Alemania. Así que toma su tiempo.
Cuando finalmente recibí el telecinado descubrí que ‘algo’ había pasado.
A la mitad del rodaje se estropeó el obturador. Cuando pasó, durante el rodaje, no tenía muy claro el efecto que iba a tener y estando en medio del rodaje no había otra que seguir adelante. Crucé los dedos para que resultado no fuera un desastre. Hasta que no recibí el telecinado no vi el efecto que este fallo de mecánica de la cámara tuvo sobre la película: había producido algo parecido a una solarización, aparecía un montón de grano y las sombras bailaban de intensidad. Para más inri, esto sólo pasaba en la mitad de las secuencias, ya que hasta que se rompió el obturador ¡habían quedado fantásticas! Tenía la mitad del film bien y la otra mitad no tan bien. Ahora tenía otro problema: solucionar ese cambio de textura e imagen. Se me ocurrió que para disimularlo podía añadir algunos detalles ilustrados cuadro a cuadro y tratar de mejorar las sombras cuando ‘cantara’ mucho. Así que hubo todo un proceso de dibujar y mejorar la imagen con el que no contaba. Eso me permitió experimentar con la técnica de dibujar frame a frame. Es un trabajo minucioso, aunque sólo añadí algunos detalles dibujados en algunas secuencias, que me permitió aprender otra técnica nueva para mi.
De los errores se aprende y, si se puede, hay que convertirlos en descubrimientos. Así que para solucionar el gramo extremo y el baile de contraste de las sombras, me dediqué a dibujar plano a plano algunas de las secuencias. Esto lo hice digitalmente,  pintado frame a frame algunas de las imágenes en Photoshop y con Aftereffects oscureciendo algunas de las sombras para que no bailaran tanto y no distrajeran de la acción. Me gustaría agradecer a Tomás Peña los consejos que me dio sobre este tema.
Cuando tuve el primer telecinado y antes de empezar a dibujar, me dediqué a editarlo con distintas músicas que me parecía que encajaban. Luego lo mandaba a los músicos en cuestión así cómo a algunas discográficas. Me gustaría agradecer aquí a la gente de El Genio Equivocado que amablemente me mandaron varias opciones. En esta búsqueda semi-desesperante de músico, al final encontré a Mans O, un chaval joven del sello Disboot de Barcelona, al que le encantó la propuesta y que, para más inri, actuaba en el Sónar este año. Así que parecía el músico perfecto. La música tenía una textura veraniega, como de olas o brisa, cosa que me parecía que encajaba y me permitía explicar la historia sin que pareciera forzado. A la gente de Disboot les gustaba que hubiera una historia en el sentido clásico. Decían que encontraban a faltar en la música electrónica que en los videoclips hubiera “historia”. ¡Así que todo el mundo contento! Cuando se lo mostré a Luís me dijo: “Parece más un corto”. La verdad es que tiene razón. A Mans O le parecía que encajaba perfectamente con su música. Así que finalmente tenía un corte con una música con la que empezar a editar el corte final. Con el OK final de la música, ya podía empezar la edición final del vídeo para que cuadrara con esa música. ¡Por fin! Luego empezó el proceso de pintar frame a frame algunos detalles en algunas secuencias y añadir los títulos y créditos.
Así que en total igual edité este vídeo 4 o 5 veces con músicas distintas durante el proceso de buscarle música, algo que espero no volver a hacer y ¡poder trabajar al revés a partir de ahora! ¡Recibir la música y proponer algo para ella! Me gustaría agradecer también a Balthazar Klarwein su insistencia en que siguiera buscando música hasta que encontró a alguien con quién lanzarlo en lugar de sacarlo sin más. Después de tanto trabajo, me faltaba un poco de paciencia y quería quitármelo de encima cuanto antes.
El trabajo del freelance no acaba nunca. Una vez tuvimos el videoclip final, empezó el trabajo de promoción online, cuadrar la promo con Sónar y demás detalles. Pero esa ya es otra historia.