Expectación.expec

 

Texto por
JOAN PONS

P resentación-nudo-desenlace. Conflicto-resolución. Set up-punch. Alfa-omega. X-Y. Estamos muy acostumbrados a viajar arrellanados en la butaca del vagón preferente de la flecha del tiempo. Es muy confortable y tranquilizador saber que el patrón causa-efecto no nos va a defraudar, que siempre nos va a llevar de un origen a un destino, de un principio a un final. Porque cuando nos sacan de este esquema tan consensuado y aplastado por la lógica, nos confundimos, nos decepcionamos, nos incomodamos e incluso nos violentamos. Se pueden consultar en hemeroteca tanto los cabreos suscitados por La aventura de Antonioni como por Twin Peaks de David Lynch y Mark Frost. No las supieron acabar, ¿verdad?

Con los GIFs estas plantillas de la A a la Z no sirven. Ya hemos hablado en decenas de veces en esta misma sección sobre el loop; la cinta de Moebius que es siempre un GIF y qué significados genera. También le hemos dado vueltas a que en el dispositivo de consumo de GIF nosotros, siempre tan caprichosos y soberanos, somos quienes escogemos el punto de inicio y el de fin. Pero en no tantas ocasiones hemos caído en la cuenta de que también el creador del GIF es quien hace el corte y ese corte, dentro del sinfín, significa. En el caso que nos ocupa, por ejemplo, nuestra inercia, incluso como consumidores de GIF, nos engaña: esperamos una resolución a algo que no tiene por qué tenerla. Pasa un tiempo hasta que detectamos que estos cuatro planos son una repetición que no va a terminar. Estamos tan avezados a la retórica de la expectación (al tiempo de puesta en escena dilatado, a la repetición tensa, al retraso de la recompensa…) que nuestra mente juega con nosotros. Creemos que, en algún momento, comprobaremos la puntería de este tirador; que explotarán (o no) todos los globos. Por eso olvidamos que es un GIF y que no disfrutaremos del alivio del resultado en esta ocasión.

Si el autor del GIF hubiera hecho el corte enseñando el disparo… este GIF no tendría gracia alguna. Porque como dijo Lynch (otra vez él), siempre es más intenso, sugerente y magnético vivir un misterio que no una resolución.