El camino más largo para volver a casa

Director: Sergi Pérez
Productora: Niu d’Indi
Guió: Sergi Pérez & Èric Navarro & Roger Padilla
Productor Ejecutivo: Sergi Pérez & Eduard Boto & Aritz Cirbian
Director de Producción: Carlos Pequerul
Director de Fotografía: Julian Elizalde & Bet Rourich
Director de Arte: Teresa Caballero
Estilista: Ester Palaudàries
Ayudante de Dirección: Anna Capdevila
Editor: Liana Artigal
Sonido directo: Anna Harrington

Esa sería, para mí, una gran definición del resultado de El camino más largo para volver a casa: un proceso creativo largo y poco ortodoxo. Rodada en tres partes, en rodajes de pocos días durante un año, sumando, exactamente, un total de 16 días.

Una película rodada
desde el estómago.

El guión se fue gestando observando a Borja, modificando la historia a favor del tono que se iba creando, teniendo tiempo de reescritura para ir transformando al protagonista, un Joel cada vez más oscuro y más salvaje (si cabe). Viajamos por una emoción nada racional (de ahí lo del estómago), aunque sí reflexionada desde el guión, pero de una forma muy intuitiva y atrevida. Nos dejamos llevar por la libertad de ejecución de la que disponíamos y por un estado de ánimo absolutamente hostil, lleno de rabia y violencia. Tal vez por culpa de esa irracionalidad creamos un protagonista antagónico para apoyar la tesis de la historia. Trabajamos con la idea de que al espectador le costara empatizar con él por su visceralidad, su opacidad emocional y su comportamiento errático. Fue un aventura muy estimulante conocer ese lado oscuro y nos tiramos a él sin red, pero con una confianza ciega en que ése era el cine que nos gusta: el que te incomoda y te sacude; el que se queda un temporada en tu cabeza.

El tiempo es relativo

Una obviedad, lo sé. Pero aunque la película sea un trozo muy pequeño de la vida de Joel (tan solo un día), la aventura que vivimos y la que queda al final fuera de campo es larga y contempla todo su universo. Era importante para mí dar una visión verídica pero a la vez personal de ese vacío y ese dolor punzante e incomprensible que provoca la pérdida en el momento justo antes del proceso de aceptación, en sus primeras 24 horas, donde el cuerpo reacciona a la vida y la muerta de forma animal e irracional, tal vez, porque el protagonista nunca antes había tenido la impronta de ésta tan tangible.
Un día en ninguna parte (Luis Martínez)

Un personaje opaco

No pretendía hablar sobre la muerte desde la memoria, sino desde una reflexión más visual, tal vez más metafórica: desde las acciones y no desde el texto. El refugio es la casa; el perro es la dependencia y la muerte a la vez. Es de lo que huye y de él mismo. Las llaves son ese clásico y precioso símbolo para abrir puertas cerradas, puertas secretas o puertas que no son de tu propiedad. Su opacidad se convertía en hostilidad, miedo y terror: una pregunta importante que deliberadamente no te contestan crea una incomodidad que puede remitirte directamente a tus inseguridades más grandes. Trabajamos la tensión dramática de la película desde ese fuera de campo.

Una estética contundente

El trabajo de la tensión dramática era muy especial porque jugaba con una energía pasivo-agresiva de lenta cocción. Fue dramatizada desde unos planos secuencia largos en montaje interno y zooms de acercamiento muy lentos combinados con una cámara de seguimiento más nerviosa y dinámica. Ese contraste lo utilizaba para responder estéticamente al viaje emocional del protagonista y, tal vez, a esa tensión que puede vivir el espectador y que se mueve como una montaña rusa.

“El camí més llarg per tornar a casa” [TRAILER – Feature Film]

“El Camino Más Largo Para Volver a Casa”, una película del colectivo NIU d’INDI dirigida por Sergi Pérez en producción asociada con No Hay Banda. (c) 2014 NIU d’INDI (Marca Registrada de Primitive Films SCCL).
http://niudindi.com/elcamimesllarg/