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O Magazine
2015-2017

“Amorf Etern”,
a campaign for De Ubieta

by
Rafa Castells

Photography: Rafa Castells
Artistic direction: Rafa Castells & Sara De Ubieta
Clothes: Noela Covelo & Nom Salum
Shoes: De Ubieta
Text: Guillermo Orjales
Models: Nil Vives & Jaume Clotet

Esta vez, en vez de ir caminando decido atravesar la ciudad materialmente. Tomo esta determinación justo después de adquirir unos artículos en el Humana de Paral·lel. No es una buena compra, pero me han movido los colores y el precio y, en este aspecto, puedo considerarlo un éxito: concuerdan con mis deseos.

Tal vez si camino recto, cruzo la calle sin detenerme y tengo suerte de que no me atropellen los coches, soy capaz de atravesar el muro de piedra beige que me espera al otro lado. Es beige como los zapatos de bruja  que acabo de comprar y está iluminado por una falsa  luz de sol de invierno. Pienso y deseo: que sea un decorado como en este momento parece o me haré un daño horrible al penetrar…

En cualquier caso ya está hecho, no queda ni un metro, mi cuerpo avanza inexorablemente pero me calzo los zapatos y los envuelvo en albornoz un segundo antes de que mi cuerpo orbite horizontal y mis pies se abran paso entre la piedra. Es doloroso, los tobillos se desgarran pero, qué tontería, resulta acogedor! A partir de ahora es un recorrido sordo en el que me desplazo flotando como un gusano con los pies por delante atravesando un sinfín de materiales con mucha presencia en un entramado compacto sin espacio para mi. Aún así los atravieso: los huesos se me rompen, digiero ladrillos, me abraso en amianto y desciendo vertiginosos laberintos de aguas residuales. Las ratas me saludan, tacones de bruja y envuelto en albornoz. Es una digestión pesada atravesar la ciudad pero resulta sabroso y me provoca una somnolencia que consigue abstraerme de las duras esquinas y aislar así el sonido de goteras, el olor a tierra, la resignación de la piedra y alguna lejana conversación.

Me detengo. Estoy atascado de cintura para arriba. Las piernas deben estar ya en el exterior porque noto como se calientan por el sol. Me quedaría dormido pero recuerdo que tenía un objetivo, modesto pero bueno para mi, así que hago el esfuerzo de escurrir mi cuerpo completamente del muro.

Me encuentro en una calle desierta y soleada de L’Hospitalet con árboles de pueblo, un negocio de aluminios y la compañía fortuita de un lorito verde fosforito. Mis compras del Humana se han distribuido no se si caprichosa o estratégicamente por mi cuerpo en alianza con los escombros de la gran ciudad. Me gusta como visto y me siento muy muy alto, con la longitud aproximada de este recorrido.