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O Magazine
2015-2017

Entrevista a MEGAFORCE
Por RAMÓN AYALA

POLIFONISMO PRAGMÁTICO

Hay que tomarse en serio cualquier imagen. Venga de donde venga. Una imagen es un signo con contenido, con causas y consecuencias. Detrás de cada imagen existe una manifestación moral. A mí, me gusta explicar las imágenes y que me las expliquen. Aunque quizá este no era el mejor modo de acercarse a la labor que ocupa este texto.

Enfrentarse a un cuestionario que intenta destripar un proceso creativo puede llegar a ser un campo minado. Nos pasa a quienes tenemos una formación en comunicación que tendemos a querer meter en una cajita, taxonomizar los objetos, ponerles nombre y dejarlos listos para la exhibición y un consumo mediático digerible.

Pero con ciertos creadores poco acostumbrados a sobreanalizar su propia obra es más fácil ponerse a hablar de películas ajenas y de cómo funcionan que de su trabajo. Hay gente creativa capaz de dar cuenta hasta del último detalle de su trabajo y, por otro lado, existen artistas que son ajenos a la vanidad y solo se dejan llevar por el proceso. Y no es una pose para ser más misteriosos ante la opinión publica. Es una verdadera falta de tiempo para la reflexión lo que hace que un proceso infinito sea incomunicable o, por otro lado, tan sencillo que dar cuenta de él supone una tontería para quien tiene que dar explicaciones. Es el caso de Leo Berne y a Charles Brigand, dos de los cuatro miembros del colectivo Megaforce con sede en París (los otros dos Raphaël Rodriguez y Clément Gallet se excusaron por estar fuera de la ciudad rodando). Les interesa hablar más del corto que vieron ayer o de una novela que de cómo afrontan su trabajo diario.

Para ser honesto no me hacía falta preguntarles. Los he visto más de una vez encerrados en su cubículo/despacho de la sede de Iconoclast en París. Los cuatro en una mesa con los ordenadores enfrentados lanzándose ideas que rebotaban en las paredes de cristal hasta cuajar en algo. Luego separarse e irse a mesas distintas de la productora a trabajar por parejas o en solitario. Casi todas las tardes. Lo que ocurre es que un proceso tan orgánico e interiorizado debe estar asumido como respirar. Clément y Charles se conocen desde los once años, el resto se conoció en una escuela de diseño. Son muchos años para aprender a pensar como un solo ente con cuatro cabezas. Quizá la heterodoxia del proceso que entraña cada proceso de Megaforce tiene que ver con esas cuatro cabezas distintas.

Supongo que a estas alturas presentar a Megaforce dentro de la industria del videoclip y la publicidad es repetir una historia que se ha escrito muchas veces. Un grupo de amigos que se juntan para hacer un videoclip de Naive New Beaters hacia 2008 y desde entonces no han parado de ir soltando ideas en forma de bomba audiovisual para Dizzee Rascal, Rihanna, Yeah Yeah Yeahs, Is Tropical, Madonna o Tame Impala. Siempre ideas locas, delirantes, formalmente excitantes y con una fuerza interior inusitada. Y entre videoclip y videoclip campañas exquisitas de publicidad con picos creativos como una de Orange de 2010, una gloriosa para camiones Volvo de este año y últimamente en el terreno espinoso de la perfumería Yves Saint Laurent y Dior. Si no se encuentran entre los cinco mejores realizadores europeos de la actualidad que se abra la tierra y nos trague el Averno.

Lo que mejor les define es esa capacidad para hacer que cada pieza sea distinta la una de la otra, técnicamente impecables y a la vez tener un no-se-qué que las hace reconocibles de inmediato. Los proyectos por otro lado se pueden contar casi con los dedos de las dos manos. Y no porque no se sientan tentados. Son más bien selectivos con su trabajo. Sobre los videoclips Berne comenta que “cuando nos metemos en un proyecto tenemos que estar seguros en un 90% que podemos hacer lo que queremos y que el proyecto es interesante porque no nos podemos permitir el lujo de intentar algo y no estar seguros de que no va a funcionar”. Y sigue: “No hacemos muchos pitchings, la verdad. Porque para nosotros un videoclip es una inversión fuerte y muchas veces no hay dinero suficiente para producirlo. Así que es algo que hacemos una o dos veces al año. Es bastante poco frecuente para nosotros. Me encantaría poder hacer más pero es un montón de trabajo del modo en que lo enfocamos nosotros”. A lo que Brigand añade: “Mola de algún modo, pero con presupuestos como en el vídeo de Rihanna, Bitch Better Have My Money, no eres libre de hacer lo que quieres. Así que te dices, ‘bueno, no gano mucho dinero y es un dolor parirlo’. Por otro lado vídeos como los de Is Tropical, The Greeks y Dancing Anymore, donde podemos hacer lo que nos de la gana pero realmente son muy complicados de producir”.

Charles cuenta que “A veces no estamos contentos con lo que acabamos encontrando en la fase de brainstorming o simplemente no tenemos el día inspirado. Igual tenemos algunas ideas pero realmente no funcionan con la canción… Y a veces nos pasa con publicidad también. Pensamos que hay proyectos que deberíamos hacer pero no estamos contentos con las ideas. O resulta que encuentras algo muy divertido para una publi pero no es adecuado para la marca o no es un concepto que pueda funcionar en publicidad”. ¿Da la impresión de que sean un grupito exigente? Pues no hacemos más que acabar de empezar…

Les pregunto qué les obliga a crear. Una pregunta sacada de un cuestionario de Film Comment hecho a Pasolini en la época del El Evangelio según San Mateo para abrir fuego. Allí donde el italiano desvelaba el secreto de la alquimia, ellos se ponen prosaicos. Bajan a la mesa de trabajo donde empieza todo. “Empieza con nosotros cuatro hablando sobre el proyecto”. Volantazo a la realidad. Todo es un proceso que se diría bastante fabril aunque Charles incide en la importancia de un concepto clave a la hora de abordar un videoclip: “Escuchar la canción, pensar y encontrar un sentimiento. Un sentimiento clave que nos lleve a pensar a los cuatro si podemos hacer algo con eso. Simplemente es el rollo que te da la música”. Y sigue contando el método: “Vemos un montón de pelis, pasamos rato en internet, hablamos con nuestros amigos. Hay un momento en que un tema te viene a la cabeza y la mayoría de las veces no sabes de dónde viene. Viene del fondo de tu cabeza y empiezas a hablar de él, acabas por encontrar la referencia de donde viene, pero luego no quieres copiarla así que empiezas a devanarte los sesos par a ver cómo articularla en términos de fotografía, de concepto de dirección de arte. No es una técnica en particular y muchas veces nos lleva muchísimo tiempo. Incluso a veces no llegas a nada. Y eso nunca sabes cuánto tiempo te va a llevar”.

EL DIABLO PROBABLEMENTE

En todo proceso de canonización hay un abogado del Diablo. Y en esta entrevista me adjudico a mí mismo el papel. En parte porque les conozco un poco y en parte porque me interesa industrialmente buscarle las cosquillas al sistema de la industria del videoclip. Así que desde la admiración y la extrañeza les pregunto lo siguiente.

  • Quizá seáis los mejores ahora mismo hacienda videoclips más allá de cualquier consideración de género dentro de la industria. Parece que viváis en una burbuja creativa. Cada vez que sacáis un vídeo me espero una peli de Megaforce y quizá no un videoclip al uso al servicio de la canción. ¿Por qué creéis que muchas veces nos da igual la canción que hay detrás de un videoclip de Megaforce?

LEO: Creo que sé a lo que te refieres. A veces es verdad. Quizá es una lástima que a veces un director no se preocupe demasiado por la canción con la que trabaja, pero intentamos hacer el mejor videoclip posible aunque no sea lo que la canción necesite…

  • No quiero decir que sea algo malo…

LEO: No sé que decir. Muchas veces elegimos una canción que nos mola. Un tema que tiene un sentimiento detrás que intentamos respetar. Hoy en día vemos muchos vídeos donde notas que el director está un poco frustrado porque no le gusta la canción pero ha hecho un buen vídeo y luego le da vergüenza que el vídeo tenga esa canción encima. Hemos tenido la suerte de trabajar con canciones buenas que nos han permitido construir buenas historias narrativas que funcionan. Por ejemplo: para The Greeks de Is Tropical hay algo en la canción que sonaba como a western y pensamos que pegaría con la batalla campal de esos niños armados aunque no coincide con el título de la canción o la letra. De algún modo necesitamos estar pegados a la canción aunque no estemos cerca de la letra pero si del sentimiento en general que desprende.

  • ¿Me puedes poner otro ejemplo?

LEO: En el vídeo de Brodinski, Can’t Help Myself, pudimos elegir entre varias canciones del disco. Obviamente, no seguimos la letra, la elegimos por su propia construcción. Hay un crescendo que sube, existe cierto storytelling en la canción. Así podemos construir un videoclip narrativo sobre esa estructura aunque no respetemos el mood del tema que está más cercano al hip hop. Decidimos ir a un universo opuesto con ese túnel, la familia, la esfera negra. Pero aún estamos dentro de la canción. Con Rihanna fue un poco complicado porque ella quería un vídeo narrativo y nosotros pensábamos que con esa canción era complicado hacer algo narrativo por la cadencia de la pieza. Así que pusimos la narración al principio y al final. Al final el vídeo es menos narrativo, pero siempre nos mantuvimos pegados al ritmo y al sentimiento del tema.

Tras la defensa de Leo del modo en que crean vídeos para canciones con el sello de Megaforce Charles vuelve a hacer hincapié en el proceso de trabajo: “Somos viejos amigos y siempre nos estamos haciendo entre nosotros las mismas preguntas, sobre la vida, sobre cómo vivimos. Y siempre hay cosas recurrentes como cuando hablamos de patrones repetitivos. O el modo como interactúas con el mundo. Creo que son cosas que aparecen de un modo natural. No planeamos hablar de esto o de lo otro. Es más una sensación que sobreviene cuando trabajas. A veces puedes volver la vista atrás y psicoanalizarte después cuando has acabado pero no lo planeamos realmente. Tratamos de no pensar demasiado en cómo lo hacemos, ¿sabes? Para los vídeos de Is Tropical sabemos que hay que tener cuidado con ciertas cosas en el modo de dirigir, pero realmente queremos que la audiencia se pierda en el vídeo e interprete a su manera. Es más interesante dejar a la gente pensar por si misma que dar respuestas continuamente. Eso lleva a un poder maligno dominando el mundo (risas)”.

  • Hablando de dejar al público pensar. El vídeo para Brodinski, Can’t Help Myself, es de una opacidad brutal. Transparente no es. Pero diría que una opacidad que esconde belleza.

CHARLES: Creo que es lo que le da fortaleza a un videoclip. Mira, en un vídeo no hay tiempo de presentar personajes y desarrollarlos; necesitamos que la gente interprete, que emita un juicio personal, dejar ideas abiertas que se cierren en las cabezas del espectador: dejamos que usen su imaginación. Cuando ves un vídeo así, te lo apropias, lo enlazas con tus propios sentimientos. Es algo que hicimos en el vídeo de Yeah Yeah Yeahs, Sacrilege. Al principio tienes una percepción de los personajes, pero según avanza el vídeo tus sentimientos sobre los personajes cambian. La historia es simple y no hay juicios de valor sobre lo bueno o lo malo. Ella se folla a todo el mundo y no puedes ponerte a discutir con los personajes sobre sus motivaciones. No nos gusta ser moralistas sino dar algo de lo que hablar. Y lo mismo vale para los dos vídeos de Is Tropical.

“CINEMATIC!”

Hay una palabra que se usa mucho en publicidad y con videoclips. Me molesta su uso porque implica que tanto la publicidad como los vídeos son formatos menores. La palabra es “cinematic”. En boca de un creativo o de un productor me suena a “quiero que parezca una película” o “quiero que la cámara se mueva”. O simplemente lo usan como contenido para rellenar espacio en un brief. Pero también me da la impresión de que significa algo distinto depende de quien la use. Sin embargo, creo que aun tiene posibilidades de redención como concepto aunque pero para mi claramente implique algo de discriminación industrial.

  • ¿Qué significa “cinemático” para vosotros?

LEO: Es jodido decirlo. No sé si sé cómo responder a esta pregunta. Supongo que lo usas o no dependiendo de la necesidad de cada proyecto. Para mí, hay canciones que no te transportan a una sensación “cinemática”. Por ejemplo, la de nuestro primer vídeo para Naive New Beaters. La canción era facilona y divertida y creo que quedaba muy bien con esa especie de material casero que ideamos con efectos especiales caseros y cámaras baratas. Solo porque tengamos más dinero no vamos a hacer algo “cinemático”. Si hubiéramos tenido más pasta lo hubiéramos seguido hacienda así porque es lo que la canción necesitaba. Hubiéramos hecho lo mismo. En el vídeo de Yeah Yeah Yeahs la música era un buen punto de partida para hacer algo más cinematográfico y narrativo, así que lo rodamos de ese modo. En The Greeks de Is Tropical aunque hay trazas de western en los arreglos de la canción creíamos que necesitaba una cámara digital barata más cercana a la experiencia de juego, a la experiencia de unos niños. Queríamos distanciarnos de una sensación “cinemática”.

  • Supongo que has respondido lo que significa para tí: “cinematico” es la distancia entre la documentación y la realidad…

LEO: Supongo que sí (Risas)…

  • Siempre me ha parecido que vuestro modo de afrontar las estructuras de los vídeos y la fragmentación temporal tenían mucho que ver con la obra de Alain Robbe-Grilllet. La fragmentación, la repetición, las geografías mentales…

LEO: Pues no le conocemos. Ya lo buscaré. Acabo de terminar una novela de Rodrigo Fresán que se llama Mantra. La historia se desarrolla en orden alfabético. Todos los capítulos están dispuestos en ese orden. Es muy chulo. Solo es un truco. Es tener una historia lineal y aportar un punto de vista más excitante. Como en Kill Bill o Pulp Fiction. Especialmente en formatos cortos es un modo de darle una vuelta a las cosas y mostrarlas de un modo más eficiente.

  • ¿Como las repeticiones de vuestro vídeo de Tame Impala, Solitude is a Bliss?

LEO: La estructura la ideamos por la propia forma de la canción. La primera idea era un tipo en medio de una muchedumbre sintiéndose mal, estresado, con una sensación fuerte de agorafobia. Y pensamos que en cada estribillo haría lo mismo, cruzar por en medio de una muchedumbre. Solo seguimos el viaje de este hombre. No buscábamos montar una peli y colocarle la canción, sino tener un corto que seguía la cadencia del tema. Así que como la canción es repetitiva y repite la estructura de estrofa-estribillo una y otra vez nos quedamos con eso para construirlo.

CHARLES: En videoclips tienes cuatro minutos. No puedes desarrollar personajes Necesitas ser eficiente narrativamente.

LO MÁS DIFÍCIL DE HACER

  • Me resulta curioso pensar con qué sufren los realizadores en su trabajo. ¿Qué les resulta lo más difícil de rodar?. A mí personalmente, me revientan las fiestas y las multitudes y no se cómo me las apaño para no dejar de proponerlo en los tratamientos. ¿A vosotros qué os resulta lo más complicado de rodar? ¿Animales, niños, packshots?

CHARLES: De hecho los anuncios de Apple. Esos donde todo el mundo está feliz y lees el guión y piensas en American Psycho porque te lo recuerda. Cuando en publicidad te dices que la peli es sobre la vida y sobre la normalidad debe ser así: tener hijos, un buen empleo, bailar. Hace que me sienta un poco raro, la verdad.

LEO: La publicidad no es como cuando hacemos vídeos. Siempre va de lo que debes hacer para vivir mejor y cómo quieres vivir. Y es muy complicado. Para nosotros es duro decir que sí a la publicidad porque yo no quiero que la gente sea así, yo no quiero que la gente QUIERA ser así, no quiero que la gente quiera esos objetos que sinceramente me importan una mierda. Y es complicado porque no puedes acabar siendo un cínico. Pensando así y vendiendo lo otro por otro lado. Así que tenemos que elegir los proyectos donde encontremos algo interesante porque si quieres dirigir bien algo necesitas creer en el proyecto. No puedes mentir y decir “está bien” y pensar en tu fuero interno que es una mierda porque la gente lo acabará notando. Ni siquiera es una cuestión de ética sino de consideración industrial.

  • Supongo que en ficción es donde más te crees lo que estás haciendo. ¿Os planteáis ese paso?

LEO: Sí, es el próximo paso. Pero es un camino largo y durísimo. Claro, necesitas publicidad para pagar las facturas. Y la publi te pide tiempo, aunque luego te dé el dinero que permita hacer ficción. Es muy jodido encontrara el tiempo y la concentración necesarias para centrarse en una historia, encontrar la narración adecuada no demasiado cara que haga que los productores quieran seguirte en el camino.

CHARLES: De hecho, ha sido un buen año. Hemos hecho mucha publicidad así que tenemos un poco de dinero y podemos pensar un poco en ello.

  • ¿Cuál sería vuestra aproximación a la ficción? Comedia, thriller… Tan solo menciono cosas que habéis ido tocando en vuestra obra.

LEO: Todos los videoclips que hemos hecho son distintos lo unos de los otros. Quizá porque somos un colectivo y respetamos el modo de hacer de cada miembro. Así que es difícil decir que género abordaríamos. Hemos crecido como directores de encargo.

CHARLES: Un cruce de géneros sería muy interesante.

LEO: Creo que a todos nos interesa la ciencia ficción. Pero también nos mola la comedia.

CHARLES: Nos gusta a todos como Tarantino cruza géneros. Puede hacer algo lujoso pero con humor, gore, político, con o sin humor. No pensamos en géneros, sino en lo que nos mola.

  • De hecho sí, hay muchas voces en vuestra obra. Dancing Anymore (Is Tropical) podría pasar por una peli de John Hughes, videojuego, realidad virtual, porno. Un montón de cosas en el mismo dispositivo.

LEO: Para nosotros un guión te sugiere un género, pero a lo mejor nos aproximaos a él de distinto modo. Mira por ejemplo Twin Peaks. Es un thriller, es cine negro… ¡Pero está presentada como una sitcom! Es la mejor idea del mundo. Es interesante creo tomar la historia y luego definir el tono tras una buena interpretación de la historia. En Twin Peaks hay una historia oscurísima, pero se las apañan para encontrar siempre el lado divertido de los personajes. Por el momento, necesitamos formular algo. Necesitamos estar los cuatro juntos. Siempre estamos divididos atendiendo a distintos proyectos.

CHARLES: Porque seamos cuatro y compartamos ideas todo el rato pero no significa que siempre estamos trabajando juntos. Si fuera una serie quizá, pero aún no sabemos como hacerlo.

RIHANNA

  • Personalmente me encanta el vídeo de Rihanna, Bitch Better Have My Money, por sus cualidades técnicas y el contenido un poco pasado de vueltas. Se podría haber quedado en puro espectáculo, algo lleno de clichés. Pero es algo más. ¿Cuando hacéis vídeos de estos, así de grandes, con estrellas como Rihanna o Madonna, ya marcas en sí mismas, tenéis miedo a perder vuestra voz en el proceso? ¿Cómo hacéis para conservar el timón del proyecto?

LEO: El de Rihanna fue un proceso realmente distinto al de la publicidad, aunque Rihanna sea un producto y al final es una publi enorme. Lo distinto es que la preparación es mucho más desastrosa que en un anuncio porque no existe algo como una PPM (Pre Production Meeting) donde acordar cosas.

CHARLES: Es particular. Escribes algo y luego te envían correcciones de alguien que habla por ella y luego te das cuenta que ella nunca leyó lo que escribiste. En publicidad por lo menos leen lo que haces y te apoyan o están en desacuerdo contigo de verdad. El día antes de rodar hicimos un animatic con todo con el storyboard y te preguntas si ella lo habrá visto alguna vez porque luego te pide algo que ¡ya estaba en el animatic!

LEO: Entre la realidad y lo deseable nos las apañamos para encontrar el punto medio. Entre lo que ella quería y lo que nosotros queríamos. No podíamos hacer un vídeo personal, está claro. Todo es diplomacia: ella dice algo y aunque tu pienses lo opuesto necesitas decir que sí, ‘ok, lo haremos así pero ¿por que no probamos esto otro también?…’ Y esto hasta con el más mínimo detalle. Es un modo de mantener un pensamiento positivo. Debe haber un modo de hacer esto que nos guste, te dices. De otro modo acabarías peleado. Ella tiene muy buenas ideas a veces. Aunque la primera impresión sea “joder, esto no lo ruedo así ni de coña, no va a funcionar” necesitas decir que sí. Tener esta actitud ayuda a encontrar soluciones, acuerdos que te satisfagan a ti también. Nunca puedes decir no. Si lo haces acaban en un callejón sin salida de falta de comunicación y acabarás por tener que hacer lo que no te gustaba de todos modos sin otra solución.

  • Cambiemos de tema. ¿Cómo os afectan las nuevas formas de narración? Los videojuegos, la interactividad…

LEO: Nuestra generación se ha visto influenciada por Japón en muchos sentidos. Por los videojuegos, la animación, el manga y subconscientemente siempre acabas haciendo referencia a ello. Forma parte de nuestro universo visual. Ya no estamos influenciados en general por las películas americanas.

CHARLES: Somos la generación de internet.

LEO: Incluso cuando éramos críos, nos molaba el rollo japonés. Nos influencia su cultura, especialmente a mí, creo. Siempre me han atraído culturas extranjeras que me han parecido más exóticas que la cultura francesa. Creo que cuando era adolescente huía de la cultura francesa como de la peste. Aunque sí me gusta El Gran Azul o Godard creo que nunca habrán sido mi influencia principal.

  • Por curiosidad, ¿conocéis la obra de Apichatpong Weerasethakul?

LEO: Solo he visto Cementeries of Splendour. Y me fascinó como se las arregla para ponerte en un estado de ensueño sin usar ningún efecto especial en particular. Es todo sugestión. Tuve la impresión de estar algo así como hipnotizado. Sin trucos de cámara, sin nada más que los personajes hablando de cosas ensoñadoras. Consigue que dejes de ser un espectador pasivo porque el resto lo hace tu imaginación. Hay dos personajes que caminan en el parque y una de las chicas dice que están en un gran palacio. Y sin más caminan por el parque y hablan sobre la estructura del palacio, los pasillos, una antorcha… El trabajo de recreación lo estás haciendo tú…