Shirobon
The Arcade Dream

Shirobon es el nombre artístico de Mikey Cordedda, un joven productor londinense apasionado por las sonoridades 8bit y chiptune. En sus temas y sets, además de su ordenador y sintetizadores, nunca falta una Game Boy. Shirobon experimenta con melodías y sintetizadores de los 80 que se mezclan con notas de videoconsola y ritmos frenéticos que, a la vez, lo aproximan al universo de los 90.

Portada de Disco, 2014. Digital. 12”

Cuando Mikey me contactó por primera vez, él había visto mi trabajo y quería que le hiciese el artwork del disco que estaba a punto de sacar, The Arcade Dream, yo diría que su trabajo dónde mejor se aprecia esa fusión de estilos.

Por aquel momento, yo estaba intentando dar un enfoque distinto a mis ilustraciones: me interesaba mantener el punto 80s y nostálgico, pero me apetecía trabajarlo des de una óptica más pop, fresca y desenfadada.

Así que le propuse trabajar en esa línea, que además cuajaba muy bien con el disco que él sacaba, por la mezcla de ingredientes de géneros distintos que mencionaba antes.

Referencias

En ese sentido, un referente claro en todos mis trabajos es Robert Abel, por su visión de la composición, el tratamiento del color, su universo visual y gráfica impecable. Considero que su estilo se podría llevar perfectamente a la actualidad y no perdería la frescura que tenía en los 80.

Así que, teniendo en cuenta ese background, empecé a esbozar ideas. Mikey tenía claro que quería que apareciera una máquina recreativa; fue la única directriz que me dio. Tras esbozar varias ideas y estudiar previamente la composición, empecé a trabajarlo digitalmente. Fue una ilustración con un trabajo de depuración constante: había muchas posibles ideas y elementos que quería meter, pero al final opté por dejar sólo lo imprescindible.

Para la contra, quería algo sencillo y muy limpio a nivel de composición. Me gustaba la idea del individuo frente a la inmensidad y belleza de un espacio/paisaje, que además ayudaba a darle el puntito épico al asunto. La contra, además, acabó teniendo versión gif.

Shirobon
Infinity

En el último trabajo de Shirobon, Infinity, Mikey volvió a sus raíces: todo volvía a sonar mucho chiptune que en el anterior disco y, aunque sigue ahí, el punto 80s se diluía bastante más que en este caso.

En esta ocasión, él me dio carta blanca para hacer lo que quisiera. Pero desde un principio tuvimos claro que ese cambio sonoro tenía que verse reflejado en el artwork del disco: buscar algo más actual, más directo, pero sin perder algunos de los ingredientes clave, como el punto nostálgico, épico y fantástico.

Quería trabajar con un solo elemento, que simbolizara la idea de “infinito”; ese elemento sería el protagonista de la portada. Con lo cual, tenía muy claro que prescindiría de fondos y de escenarios para buscar algo mucho más limpio y directo que en el anterior disco. Tras un buen brainstorming, llegué a la conclusión que el pegaso era una buena forma de expresar la infinidad (al tratarse de un ser immortal) y además le añadía el punto de fantasía que en este proyecto se requería.

Referencias

Decidí, finalmente, convertir el pegaso en una especie de recipiente que guarda una escena: un personaje que avanza hacia el horizonte, en busca de una nueva aventura. De esa forma, conectaba un poco mejor con el universo que había trabajado anteriormente en The Arcade Dream. Para la contra, nuevamente, seguí la misma fórmula, que en el primer disco.

A nivel estético, el color tenía que ser muy importante, al igual que la técnica. Me inspiré en series de animación de principios de los 90 y en algunos artistas de los 80s que tenían una técnica característica, como Stanislaw Fernandes, artista que me fascina totalmente.