Los ilustradores tienen un gran peso específico en nuestro proyecto. La ilustración posee una singularidad que identifica muy fácilmente a sus autores.

Algunos trabajos de ilustración han sido referente histórico e inspiración de la cultura moderna. Artistas cómo Alphonse Mucha, Richard Ansel, Frank Frazeta, Edward Gorey, Felix Valloton o Gibson están presentes en nuestro imaginario. Y por eso intentamos acercarnos a ellos y dejar su presencia en nuestra editorial.

Llegamos a la conclusión que el encuentro entre literatura e ilustración ha sido siempre un buen referente. Seleccionamos un fragmento de En busca del tiempo perdido de Marcel Proust por su capacidad para unir literatura y arte y le propusimos a Jordi Labanda que buscara en él inspiración. Éste es el resultado.

En busca del tiempo perdido
Marcel Proust

 

“Ahora bien, apenas unos minutos después de que el pianista hubiera comenzado a tocar en casa de la Sra. Verdurin y tras una nota alta y largamente sostenida durante dos compases, vio de pronto acercarse–escapando de debajo de aquella sonoridad prolongada y tensa como una cortina sonora para ocultar el misterio de su incubación–, reconoció—secreta, susurrante y fragmentada- la frase aérea y fragante que le había gustado y esta era tan particular, tenía un encanto tan individual e insustituible, que fue para Swann como si se hubiera encontrado en el salón de un amigo a una persona a quien hubiese admirado en la calle y hubiera perdido la esperanza de volver a ver. Al final, se alejó—indicadora, diligente—entre las ramificaciones de su perfume, dejando en el rostro de Swann el reflejo de su sonrisa, pero entonces sí que podía preguntar el nombre de su desconocida, la tenía en su poder, iba a disponer de ella en su casa cuando quisiera, intentar aprender su lenguaje y su secreto”