por David Domingo

Joan Collins’ Instagram:
El ojo
de Alexis



Share

Nolan Miller entró en el despacho de Aaron Spelling. Tomó asiento. Lo iba a necesitar: allí estaba también Esther Shapiro. Aaron le dijo “tengo un guión para ti que te va a hacer más feliz si cabe: no quiero que lleven el mismo vestido más de una vez. Va a ser una fantasía del modo de vida que llevarías si fueses muy muy rico”. Y más o menos la historia continúa así: el diseñador de vestuario Nolan Miller colocando las gafas de sol, pamela blanca y velo negro a Joan Collins. El personaje de Alexis Colby aparecía por primera vez en el primer capítulo de la segunda temporada de Dinastía. La primera temporada, a pesar del disparate, no había tenido el éxito esperado, pero con la introducción del personaje de Alexis Morrell Carrington Colby Dexter Rowan (o Alexis a secas), Aaron Spelling decidió apretar el acelerador y los giros inesperados, dramas, desgracias y catfights se sucedían cada cinco minutos. Lo nunca visto antes en las soap operas.

Y a comienzos de este año, Joan Collins abre un Instagram: “Hello! finally I’m on Instagram! Follow me at joancollinsdbe”, y vemos una foto suya sujetando su recién recibida insignia de dama comendadora del imperio británico, con un modelo de Mark Zunino, antiguo asistente del ya desaparecido Nolan Miller. Cuando Barbra Streisand abrió su Instagram fue muy comentada su primera foto con su perrita Samantha. Se dijo que parecía vivir en un cuadro de Monet. Era un posado más propio de la revista Hola que de un selfie de Instagram. Pero con millones y millones de cuentas activas en Instagram, parece difícil que alguien pueda definir qué se puede poner o no en Instagram, pues no deja de ser una masa incesante de imágenes desparramándose por el móvil.

Quizás alguien como Joan Collins no puede comenzar su Instagram con un selfie. Antes de deconstruir ella misma su imagen, nos debe esta primera fotografía: Alexis recogiendo la insignia, impecable, perfecta, con sombrero y velo como en su primera aparición en Dinastía. La segunda imagen en el Instagram de Joan es la transición entre la fantasía de la que le habló Aaron Spelling a Nolan Miller que representa la primera fotografía y el mundo de la fotografía móvil digital del común de los mortales. Se trata de una foto hecha por la propia Joan de un póster en el que aparece ella misma posando con unas joyas. Joan comenta: “Love AlexisBittar Jewelry”. Parece que en estos primeros pasos en Instagram no domina lo de la @ para enlazar con otra cuenta. Está aprendiendo el funcionamiento. Pero lo interesante está en la instantánea que ha disparado con su móvil; una fotografía de ella misma en un póster arrugado, con unos molestos reflejos sobre el mismo. Esta foto anuncia un giro: en la primera foto no podemos distinguir si es una captura que le ha hecho alguien con su móvil o si se trata de una fotografía oficial del acto de su condecoración que la protagonista ha bajado de internet. Pero aquí son sin duda los ojos de Joan. Esos detalles tan reconfortantes de la fotografía con la cámara del móvil te sitúan en ese punto de vista.

La tercera foto que sube es una imagen canónica de Instagram: la comida. Definitivamente, ya no estamos en Dinastía. Se trata de la imagen de un pavo asado sobre un lecho de patatas fritas, con un cuchillo ensartado. El encuadre de Joan lo hace más propio de una película de terror que de una cena en la mansión de los Carrington. Otra fotografía subida inmediatamente después nos muestra un selfie con Ivan Massow y una jirafa disecada. Así conocemos que ha estado cenando con su amigo Ivan Massow, activista gay que con veintitres años montó una firma financiera para asesorar a clientes homosexuales. En los noventa luchó contra las injustas tarifas que se aplicaban en seguros médicos a personas con VIH, pero sus momentos más difíciles llegaron cuando perdió trece millones de libras en un juicio contra una compañía de seguros suiza. Durante una noche en casa de Joan en Saint-Tropez, en cuyo suelo había una docena de botellas de vino, Joan le dijo a su amigo: “Ivan, solo he bebido una copa de vino, lo demás te lo has bebido tú. Creo que tienes un problema y es hora de que hagas algo”. Podría ser un episodio de Dinastía, pero ahora es #nofilter.

Otra de las fotografías mas interesantes que ha colgado Joan Collins es la de la fachada de una tienda de gafas que se llama ISIS. Ella comenta “unfortunate name” en referencia al Islamic State of Iraq and Levant. Es cierto que algunas empresas se ven en la incómoda situación de encontrarse que ahora se llaman como el grupo terrorista, algunas con un logo tan bonito como el de la firma de construcción australiana ISIS, con sus empleados uniformados con el nombre en el casco. Michael Barnes, ejecutivo de la firma de construcción declaró que “ISIS es sinónimo de calidad y entrega en el mercado de la construcción”, pero ordenó a sus empleados que dejasen de llevar la insignia de la empresa en el uniforme. En el gaypride londinense de este año, la CNN rotuló erróneamente “bandera del estado islámico aparece en la marcha gay” cuando en realidad se trataba de una bandera que había confeccionado un desconocido Paul Combs en su casa sustituyendo por dildos las grafías árabes de la bandera oficial de ISIS como protesta ante la barbarie del Estado Islámico, en la que ha sido bautizada como la ISIS-Dildo flag.

Joan Collins ya interpretó a la princesa Nellifer en Tierra de faraones de Howard Hawks, y parece mentira que a ojos de otros usuarios de Instagram en los comentarios, Isis no sea ya la diosa egipcia símbolo de vida y fertilidad de toda la vida, sino el inefable grupo terrorista. Pero así son Instagram, Facebook, Twitter etc… Se solapan nombres, siglas, logotipos e imágenes, mientras le damos al scroll rápidamente con el dedo. Recordemos Dinastía, la era Reagan, la CIA: la serie tuvo uno de sus season endings más sonados con el capitulo conocido como “La masacre moldava”, que cerraba la quinta temporada, en el que durante la boda de Amanda con el príncipe Michael irrumpía un grupo terrorista que disparaba contra los comensales, dando la impresión de que había muerto el reparto al completo de la serie. En el primer capítulo de la siguiente temporada, sabíamos que tan solo habían muerto Lady Ashley y, cómo no, uno de los novios de Steve. Fue el principio del declive de la serie.

Steve fue uno de los primeros personajes gays en aparecer en una serie de televisión. El actor Al Corley dejó de interpretarlo en la segunda temporada porque estaba aburrido de lo tristonas que eran todas las tramas de su personaje. Eso dio pie a un accidente en la refinería de petróleo y a una operación de reconstrucción facial que en el episodio cincuenta y uno supuso la introducción del nuevo Steve interpretado por Jack Coleman. El personaje fue bastante absurdo porque igual se casaba con la Sammy Jo interpretada por Heather Locklear que se echaba otro novio. Sea como fuere, entre su hijo gay en la ficción Steve, Nolan Miller, la configuración del arquetipo “bitch” y lo camp del conjunto supusieron que Joan se convirtiese en icono gay. De esta forma, no es extraño encontrar un meme colgado en su Instagram con una foto de Joan Crawford con el texto Vodka + gaymen. Joan pregunta: “best recipe for a good dinner?”. No creo que ella misma haya utilizado un generador de memes para hacerlo, pero habría sido entrañable.

Así continúa su Instagram: algunas fotos de comida, una captura del menú de información de la cadena TCM en la televisión (donde señala que TCM tiene que poner más atención porque se están equivocando de película), alguna foto antigua, otras con amigos como Rene Horsch, una con la reina, otra con Camilla Parker Bowles, algún paisaje de Saint-Tropez… Y en el momento de escribir estas líneas, ha colgado una foto de una medusa recién atrapada en una red que acababa de picar a su quinto marido Percy Gibson.