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O Magazine
2015-2017

PERVERSIÓN CROCANTI.

 
 

UNA
ENTREVISTA
CON

 
 

DANIEL ALONSO

 
 

POR
JOAN PONS

 

Foto Daniel: Celia Macias

Las portadas de Pony Bravo. Los carteles de sus conciertos. El artwork del libreto interior de los CDs. A menudo, da la sensación de que todas estas imágenes se comparten más (la dictadura de la estadística del click) que las propias canciones del grupo. Todas son obra de Daniel Alonso, uno de los integrantes de Pony Bravo. No suele ser habitual que en las entrevistas le pregunten por esta vertiente plástica del grupo, pero sus remixes visuales (“Siempre son fotomontajes, con algo de grafismo, no hay dibujo como tal”) han contribuido a crear buena parte de la identidad del grupo. Un paseo por el Tumblr de Daniel nos siluetea a la banda como un grupo con discurso político desde la sátira, aficionados al choque de conceptos, con un sentido del jolgorio pop muy sevillano y creyentes-practicantes en la fe Creative Commons. Y eso, sin necesidad de escuchar un segundo de música: simplemente se puede deducir de todo su artwork y cartelería.

La estética de Pony Bravo tiene personalidad a espuertas. Hay poética particular, hay timbre propio y hay posicionamiento. Casi cuesta encontrar a otro grupo actual (y aquí no hablo solo a nivel nacional) con un carácter plástico tan marcado y tan retroalimentado por su música como ellos (¿Swans?). Puestos a exagerar, la emulsión entre la mitad audio y la mitad visual de su propuesta artística, aunque a priori parezca que no tenga nada que ver, es tan estrecha como la que podían tener Joy Division-New Order, Talking Heads o The Smiths.

Daniel Alonso, exestudiante de diseño y fotografía aunque con bastante intuición autodidacta, plantea estos fotomontajes como una actividad creativa lúdica: hay alegría y diversión en su artwork… aunque también mala baba. Algo que también sucede cuando se sale del tiesto del cut & paste fotográfico (instalaciones o vídeo, por ejemplo) o cuando pisa jardines ajenos colaborando con otros artistas (Mopa Producciones, Niño de Elche, Juan Carlos Lérida o Za!). Asimismo, Daniel es muy consciente de donde procede la inspiración de sus collages en los que 2 + 2 no siempre son 4: 

“Miguel Brieva fue una influencia desde el principio, sobre todo por la parte crítica y el humor. También recuerdo que en esa época, cuando empezábamos, descubrí los cortometrajes que hizo J.S. Bollaín sobre Sevilla en los años setenta y me influyeron mucho, como a tantos otros artistas cercanos. Aparte, con los fotomontajes y la parte estética, siempre he sido admirador de Josep Renau y John Heartfield; hoy en día su trabajo me sigue pareciendo increíble, por las imágenes y por el uso que le dieron. “

Personalmente, tus montajes siempre me han recordado a Dead Kennedys (que sí hicieron alguno en contraportadas o libretos interiores), DEVO, alguna cosa de La Polla Records… todo muy punk o post-punk. ¿Voy muy desencaminado?
Es cierto. Dead Kennedys, DEVO, Talking Heads, Siniestro Total, Derribos Arias y demás grupos… En esos años y en esos géneros musicales, hay muy buenas portadas y muy buenas ideas. Letras geniales, también. Siempre han sido una influencia. También está todo el mundo visual choni y kitsch del flamenco y Andalucía que está aquí tan vivo todos los días por todas partes; y también el momento generacional que a cada uno le toca, con sus películas y discos de referencia, que eso también nos marca aunque no queramos. Quizá la del post-punk y el post-15M sean épocas parecidas. Quizá estemos en eso ahora. 

¿Hasta qué punto tener en mente una herramienta tan popular como el Photoshop, ahora tan utilizado por cualquier persona, te ayuda a pensar tus fotomontajes?
Creo que ayuda: se siente uno más conectado. Hay más gente haciendo lo mismo, o usando las mismas herramientas. El mundo de los memes y demás archivos que nos enviamos y compartimos todos los días me parece muy guay y muy sano si se usa bien. Es como cuando apareció el punk y la gente ya no tenía que saber tocar bien un instrumento para tener un grupo. Algo parecido. Cualquiera puede currarse algo magnífico en un momento; y esa es una parte de la tecnología muy divertida. A mí me parece algo positivo, todo depende de cómo te lo montes en realidad.

¿Cómo crees que la parte gráfica que acompaña a Pony Bravo contribuye a percibir al grupo? ¿Y al revés: la música del grupo contribuye a apreciar la gráfica?
Con los años los dos lenguajes se complementan, al menos para los que nos gusta la música y la imagen. Incluso al hacer vídeos en los últimos años todo se va uniendo. Pero no sé decirte hasta qué punto la gente lo asocia. Supongo que sí, que después de diez años algo de asociación entre una cosa y otra hay.

¿Sería posible esa línea estética en otro grupo o artista (pienso, por ejemplo, en Za! o Betunizer)?
Lo ideal, creo, con los grupos y su estética es lo que sucede ahora, donde vemos que los grupos que están haciendo cosas mas interesantes se hacen también sus propias portadas y generan de forma activa sus vídeos y demás formatos. Eso enriquece siempre el panorama. Si encima colaboras con otros ilustradores, mejor que mejor. Lo ideal es que cada uno intente desarrollar su propia forma de usar la parte visual.

En estos años, cuando he colaborado con otros proyectos lo normal es adaptarme a las coordenadas de cada uno. Y suele salir algo mío pero no tan similar a los carteles de Pony Bravo, por ejemplo colaboraciones como con la compañía Mopa de Juan Luis Matilla, con Fernando Mansilla, con Niño de Elche y con Juan Carlos Lérida. Cada proyecto va cogiendo su línea, no hay una regla en realidad.

Con Za! y Betunizer he colaborado a veces haciendo carteles o montando algún concierto entre los tres grupos como ZAPONIZER. Pero ellos se hacen sus portadas casi siempre, y son muy divertidas; los dos grupos están desarrollando en estos años esa parte visual y de vídeo y… mola mucho.

¿Dirías que tus fotomontajes siempre juegan a asociar ideas dispares? ¿Son una suma que siempre da un resultado inesperado?
En parte, sí: asociar imágenes y crear relaciones e historias se basa mucho en eso. El resultado suele ser inesperado, va apareciendo; y otras veces son procesos muy dirigidos y diseñados. Es una mezcla de las dos cosas. Hay ideas que terminan siendo una letra para una canción del grupo y otras pasan a ser carteles. El mismo proceso de collage y fotomontaje te va llevando por donde quiere. Es parecido a componer música en base a improvisaciones en el local de ensayo.

¿Podría ser esta una fórmula de tus fotomontajes: humor + comentario político social? ¿Sátira, pues?
Sí, es verdad que esos elementos se repiten bastante. Pero no siempre. Hay proyectos que buscan la estética y la belleza sin mucho guion y otros que si se centran en ideas concretas para desarrollarlas. Lo segundo es lo ideal, pero a veces la mejor forma de ayudar en un proyecto no propio es centrarse en lo que la otra persona quiera contar. Depende de muchos factores. El factor amistad es importante: casi nunca hay dinero en los proyectos interesantes y se hacen por amiguismo y por disfrutar. Así que los elementos van cambiando depende de con quien trabajes.

¿Podría ser esta otra fórmula: tradiciones rancias + pop?
Podría ser, también. Aquí en Andalucía hay mucho de eso; mucho flamenquito kitsch y portadas rancias. Eso lo tenemos tan cerca que influye, supongo. Es una forma de digerir el entorno y disfrutar con él. Al final se le coge cariño a todo el mundo. O casi. 

¿Y esta: referentes familiares + perversión chocante?
Yo incluso te diría Perversión Crocanti.

¿Crees que los iconos de la cultura popular están ahí, justamente, para ser manipulados, para jugar con ellos?
Es uno de los mejores usos que se le pueden dar a nuestra cultura. Y además en sí misma la cultura es remezcla… y colaborativa, todo muy Creative Commons, o underground, o contracultural, do it yourself, etc… Aquí entran muchos aspectos importantes.

La remezcla está en el día a día, en las bromas, en las imágenes de Whatsapp, en la música, playlists, revistas, grupos, blogs, festivales… Todos remezclamos e intentamos además aportar un cierto enfoque personal si se puede, alguna pincelada original. Pero todo es remezcla y la autoría es compartida, siempre.

Es verdad que es un juego, como bien dices, pero también creo que es un juego importante, útil. No tiene que ser alta cultura para que funcione.

Vistos de manera superficial, en tus fotomontajes parece como si simplemente te limitaras a sumar dos partes de imágenes distintas, pero quizá en algunos trabajos es más complejo y son un mix sofisticado de muchas imágenes.
Es verdad que algunos carteles han salido de juntar dos simples imágenes, a veces pasa. Pero casi siempre hay que currárselo mucho hasta conseguir lo que buscas. El truco es que las imágenes parezcan integradas, pero hay mucho trabajo detrás: integración de color, texturas, iluminación, recreación de partes que no están… y bocetos descartados también los hay. Muchos. Con el humor, por ejemplo, puedes hacer varias versiones y a veces es un misterio cuales funcionan y cuales no. Lo ideal es currar mucho y que el proceso te vaya dando resultados. No se puede controlar. O, más bien, no se debe.

Muchos de tus trabajos, utilizan elementos, ejem, “delicados”: rostros de políticos, iconos religiosos… ¿En cuántos problemas te has metido?
Intento no traspasar la barrera de lo ofensivo y siempre tratar a los personajes que aparecen con justicia y equidad. Suena a coña, pero lo intento de verdad, y yo creo que por eso, por no pasarme con la violencia gráfica y con el mal rollo, no he tenido muchos problemas de censura. Yo al menos intento evitar la polémica y el llamar la atención por llamarla. Podría hacer carteles más salvajes, pero no me interesa mucho la violencia gráfica. La veo en algunas revistas de humor y no me parece el camino ideal. Reírse de los personajes corruptos con tanta violencia no genera cambio sino feedback mas chungo todavía. O quizá sea simplemente porque no soy muy conocido. Eso también es verdad. Si no eres muy conocido, o si no te pones a ganar pasta como un loco, te dejan tranquilo: eres solo otro hippie con un ordenador. A veces sí se han negado a publicar algún cartel, o he tenido intentos de censura, pero poca cosa. De todas formas, con la ley mordaza cualquier cosa es censurable, todos estamos ya en el mismo saco.

¿Crees que esta cartelería ha ayudado a entender Pony Bravo como un grupo con dimensión política?
Pues no sé si tener dimensión política se ve hoy en día como algo bueno o malo. Suena raro. Supongo que sí. En realidad, llevamos ya casi diez años defendiendo Creative Commons, peleando con SGAE, autoeditándonos sin poder cobrar nunca nuestros derechos de autor, organizando historias, diciendo que no a ofertas de sellos grandes, a tratos publicitarios, a televisión basura… Todo ahí super-15M y sin un duro, etc. etc… Así que supongo que sí, que nos ha tocado esta época y este enfoque. A priori nadie tiene ganas de implicarse, y eres más cool si hablas de estos temas de forma sutil, suavemente, metafóricamente, sin pringarte. Pero es la época que le toca a cada uno. Me parece mas cutre y hortera no luchar, no hablar de nada más que de lo tuyo. Así que al final también es cuestión de estilo.

Por cierto, Dimensión Política es un supernombre para un grupo. Sería muy divertido una banda llamada así. Yo iría a verlos seguro.

¿Y líos con derechos de autor de la imagen has tenido?
Los mismos líos que tienen los artistas visuales de remezcla, músicos de hip-hop que hacen bases, DJs… Ese rollo. Ahí siempre estamos con la amenaza pendiente, peligro constante. Con los años te acostumbras y defiendes el arte de remezcla como un género potente y necesario. Pero es verdad que el sistema está tan mal hecho y es tan corrupto, con todo el tema de los derechos de autor y derechos de todo, que es un coñazo a la hora de trabajar. Cuesta mucho además explicar cómo podría funcionar mejor. Parece complejo pero es muy sencillo. Pero bueno, se están consiguiendo avances con los Creative Commons, y hay que seguir por ahí porque no hay otra solución.

Sabes que hay gente que considera tus fotomontajes como chistes fáciles. O vulgares. ¿Por qué crees que alguien lo puede percibir así?
En ocasiones algún chiste fácil puede haber salido, incluso cutre. Es un daño colateral de trabajar el humor visual, o el humor subnormal; hacer algo bonito es muy fácil, pero lo otro es lo complicado. Hay muchas ramas y subtipos en el humor, y algunas de estas ramas pueden percibirse así, cutres o fáciles. Y a veces lo son, por error o porque tienen que ser así. Pero, en general, se trata de obra artística como otra cualquiera, hecha en serio, con dedicación y mucho esfuerzo.

El hecho de que su objetivo sea generar una risa idiota y facilona en un momento dado no le quita su importancia. De hecho es muy importante reírse como un idiota, varias veces al día a ser posible. Te diría más: cada meme que me manda algún amigo por Whatsapp me parece una obra de arte; me hace feliz, me río. Son remezclas, muchas de ellas de mucha calidad, muy inteligentes, y muy idiotas, todo eso unido de una forma maravillosa. Es cuestión de gustos, supongo. A mí la alta cultura me parece hortera casi siempre.

¿Hasta qué punto se puede notar que la persona que hace esos carteles es de Sevilla?
Los primeros años fue algo intencionado. Me pegué mucho tiempo trabajando sobre imágenes sevillanas: la Giralda, las vírgenes… Fue la época también de empezar a cantar en castellano, con tu acento, sonara como sonara; intentar hacer rock andaluz por aquello de continuar músicas que nos gustaban y que teníamos muy cerca, y por divertirnos sobre todo. Hoy en día se ha abierto el abanico, nunca mejor dicho, y cada idea pide sus propias imágenes. No estoy trabajando tanto el mundillo sevillano, o quizá ya no hace falta, no lo sé. En realidad, es muy sano pegar carteles por la calle, cerca de donde vives, con interpretaciones sobre tu ciudad. Es divertido, se hace con cariño al final. Cada uno debe ilustrar su zona, supongo. Se trata también de visibilizar otra Sevilla diferente a la turística y mediocre que vemos en la tele y en la calle tantas veces. Esas otras ciudades siempre son interesantes, creo. El sitio exacto al final es lo de menos.

¿Existe alguno de tus fotomontajes que se haya visto poco y te gustaría que hubiera tenido más visibilidad?
Últimamente, cuando eso pasa, los subo a mi Tumblr y ahí quedan. A veces no se hace una pegada, o una imagen se descarta, o son tiradas tan pequeñas que hay pocos. De todo ha pasado. En la última expo rescate algunos que tenia por casa y me monté una mesa de fritos variados.