DEVORADO
POR LA MASA
por Joan Pons

Mientras miro hipnotizado este GIF, tarareo para mis adentros los vientos del tema principal de The Blob, una delicia exótico-pop compuesta por el gran Burt Bacharach y Mack David e interpretada por The Five Blobs para una entrañable monster movie de los cincuenta cuyo título en España fue La masa devoradora. Sé que detrás de la oreja noto el runrún de la desnaturalización: al acompañar estas imágenes con esta música en mi imaginación estoy infiriendo cualidades cómicas y propiedades ci-fi a una reacción química que un científico explicaría sin gota de humor ni acento fantastique alguno. Pero, esta vez, no me apetece destejer el arco iris (en otras ocasiones, coliflores psicodélicas mediante, sí).

Hay algo en este GIF que se abre a múltiples lecturas más allá de lo literal. Es erótico y es misterioso. Es mágico y es escatológico. Es absurdo y es aterrador. Es exquisito y es guarro. “Pasta magnética absorbiendo partícula metálica y después expulsándola” no me sirve. Me quedo sin el componente metafórico que palpita en estas imágenes. Yo aquí veo (al menos antes de la fase de regurgitación) a la turba engullendo a las individualidades. La dictadura de la mayoría neutralizando a las expresiones minoritarias. El sistema asimilando a la disidencia. El poder acallando a la revolución. El mainstream metabolizando el underground. El Nóbel premiando a la contracultura. La entropía venciendo al orden. El amorfismo imponiéndose a la definición. Lo grotesco zampándose a la sofisticación. Por supuesto, todos estos ejemplos se pueden permutar y que signifiquen exactamente todo lo contrario, que la interpretación de este GIF es suficientemente abierta para aceptar sin chirridos lecturas opuestas.

Quizá todo esto sean ganas de ver, claro. Pero es que ya son muchos minutos delante de este bucle. Las libres asociaciones se me han disparado y ya no puedo parar. ¡Qué bien entrarían estas imágenes por corte de edición en algún vídeo de un YouTuber! Pueden significar, subrayar y contrapuntear lo que queramos, verbigracia del efecto Kuleshov. Si es que, como sucede con la lentitud espesa de la lava de un volcán (esa rara belleza del poder de destrucción), hasta estoy empezando a tener ganas de tocar este blob devorador; o de pedirle a David Domingo y Toni Poni que por favor investiguen sobre este material y lo utilicen en su próximo videoclip, que curiosidad por las experiencias quimicefa ya demostraron que tenían en la dirección artística de Fiesta del infierno para Fangoria.